“… la política, es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados…” - Groucho Marx.

Aun recuerdo cuando al transitar por las calles de Torreón, por ahí de Junio del año pasado, la premisa de los candidatos era mas o menos la misma, “Rescatemos Torreón”, “Torreón es nuestro”, etc., etc. Y se veían por ahí las imágenes tamaño monumental y de cuerpo completo de todos los contendientes a la presidencia municipal de nuestra ciudad.
Estamos ya a un año de que el PRI y su candidato Eduardo Olmos Castro ganaran las elecciones y tal parece que esas imágenes monumentales se hicieron tamaño credencial y nuestras esperanzas de “Rescatar Torreón”, también disminuyeron.
Ante la falta de competencia de los presidentes municipales panistas para llevar las riendas de Torreón, la ciudadanía sembró sus esperanzas en el antiguo mandamas en el gobierno de nuestra ciudad, pensando que así disminuirían los actos de corrupción que abundan en oficinas de gobierno, que nuestra policía seria mejor y recibiría capacitación, que sanarían la yaga que broto en el seno Priista al haber perdido las anteriores dos elecciones. Craso error. Tales acciones jamás se dieron.
La actual administración ya no ve lo duro sino lo tupido. Periodicazos acusando al ilustre licenciado Olmos Castro de permitir que aviadores cobren salario sin siquiera trabajar en el ayuntamiento, que no cumplieron las promesas de apoyar a los ya desilusionados comerciantes del centro de la ciudad, y que tienen adeudos estratosféricos a proveedores de presidencia, han sido la constante en la opinión publica y empresarial.
Pero, ¿que me dice usted de la joya que se destapó hace algunos meses? Se publicó en la prensa local el fraude millonario de la venta de las obras públicas a compadres y familiares de Olmos Castro, y que además, la compra de los terrenos para la nueva presidencia municipal y el tan cacareado “zócalo”, no fue por la cantidad publicada, sino por el triple. Ahora estimado lagunero, su paseo dominical por la plaza de armas o la alameda, el transitar por las calles remozadas de la ciudad en este ultimo año, o hasta la boleta impresa donde lo multa el transito le costarán a usted el doble o el triple, haga usted sus cuentas.
Por lo pronto en vísperas de esta navidad, yo le pediría al Papa Claus que a nuestros funcionarios, incluido Olmos Castro, les trajera inteligencia para hacernos realidad el sueño de rescatar Torreón, y que el ánimo de la ciudadanía reviva para volver a hacer de esta, nuestra Comarca Lagunera, la ciudad de los grandes esfuerzos que siempre ha sido.
Éxito!!

Aun recuerdo cuando al transitar por las calles de Torreón, por ahí de Junio del año pasado, la premisa de los candidatos era mas o menos la misma, “Rescatemos Torreón”, “Torreón es nuestro”, etc., etc. Y se veían por ahí las imágenes tamaño monumental y de cuerpo completo de todos los contendientes a la presidencia municipal de nuestra ciudad.
Estamos ya a un año de que el PRI y su candidato Eduardo Olmos Castro ganaran las elecciones y tal parece que esas imágenes monumentales se hicieron tamaño credencial y nuestras esperanzas de “Rescatar Torreón”, también disminuyeron.
Ante la falta de competencia de los presidentes municipales panistas para llevar las riendas de Torreón, la ciudadanía sembró sus esperanzas en el antiguo mandamas en el gobierno de nuestra ciudad, pensando que así disminuirían los actos de corrupción que abundan en oficinas de gobierno, que nuestra policía seria mejor y recibiría capacitación, que sanarían la yaga que broto en el seno Priista al haber perdido las anteriores dos elecciones. Craso error. Tales acciones jamás se dieron.
La actual administración ya no ve lo duro sino lo tupido. Periodicazos acusando al ilustre licenciado Olmos Castro de permitir que aviadores cobren salario sin siquiera trabajar en el ayuntamiento, que no cumplieron las promesas de apoyar a los ya desilusionados comerciantes del centro de la ciudad, y que tienen adeudos estratosféricos a proveedores de presidencia, han sido la constante en la opinión publica y empresarial.
Pero, ¿que me dice usted de la joya que se destapó hace algunos meses? Se publicó en la prensa local el fraude millonario de la venta de las obras públicas a compadres y familiares de Olmos Castro, y que además, la compra de los terrenos para la nueva presidencia municipal y el tan cacareado “zócalo”, no fue por la cantidad publicada, sino por el triple. Ahora estimado lagunero, su paseo dominical por la plaza de armas o la alameda, el transitar por las calles remozadas de la ciudad en este ultimo año, o hasta la boleta impresa donde lo multa el transito le costarán a usted el doble o el triple, haga usted sus cuentas.
Por lo pronto en vísperas de esta navidad, yo le pediría al Papa Claus que a nuestros funcionarios, incluido Olmos Castro, les trajera inteligencia para hacernos realidad el sueño de rescatar Torreón, y que el ánimo de la ciudadanía reviva para volver a hacer de esta, nuestra Comarca Lagunera, la ciudad de los grandes esfuerzos que siempre ha sido.
Éxito!!
Por: Oscar Alejandro Puentes

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