
La situación no podía ser más cruda, más real, mas intensa. Lo surreal del acto mas que escenificar cuadros imaginarios evidenciaba el dolor que Alondra sentía por dentro, la desesperanza que el placer mismo genera una vez que el éxtasis ha pasado. Extraños conocidos que esquivan sus miradas para no cruzarse con la realidad y sentir que aun se vive esa ficción que solo aquel lugar podía dar.
Sabanas tiradas y ella sobre ellas respirando aun lo que hace algunos minutos gritábamos como amor, desesperados en el furor del sexo que solo las noches mas negras pueden producir.
La Lycra no esta ya. No se en que momento desapareció, solo esta su cuerpo desnudo frente al mío, buscando con su mirada en el suelo migajas aunque sea de lo que acaba de suceder.
Yo, aletargado, respirando casi sin hacerlo pensando en que decir. Buscando las palabras adecuadas e impronunciables. Me limito a mirar y pensar en el futuro sin saber si quiera como terminará esta noche… ¿te volveré a ver?
Sabanas tiradas y ella sobre ellas respirando aun lo que hace algunos minutos gritábamos como amor, desesperados en el furor del sexo que solo las noches mas negras pueden producir.
La Lycra no esta ya. No se en que momento desapareció, solo esta su cuerpo desnudo frente al mío, buscando con su mirada en el suelo migajas aunque sea de lo que acaba de suceder.
Yo, aletargado, respirando casi sin hacerlo pensando en que decir. Buscando las palabras adecuadas e impronunciables. Me limito a mirar y pensar en el futuro sin saber si quiera como terminará esta noche… ¿te volveré a ver?

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