"Yo no se nada de la historia: Pero se que hasta hoy no se ha escrito la historia desde el punto de vista del hombre de la calle, del pueblo, del lector. Y ése será mi punto de vista"
G.K CHESTERTON

lunes, 16 de mayo de 2011

Pared Rayada




Hoy han empezado a rayar la pared de enfrente de mi casa. “De su casa” diría alguien con más educación y confianza supongo, sin embargo yo no tengo ni lo uno ni lo otro. La revolución no me ha hecho justicia y la verdad no espero verla por lo menos en los siguientes seis años. La pared comienza a teñirse de colores ancestrales que poco han dejado en los bolsillos de los más necesitados.

Mi caja de chicles, chocolates, garapiñados y uno que otro “porrito” bien escondido, esta ya lista para un día mas de trabajo en la gran capital. Subidas van, bajadas vienen y entre carros me dispongo a salir una vez mas a esta jungla de asfalto que nos ha robado todo y poco nos ha dejado.

No quise terminar la secundaria, lo acepto. Los uniformes, lápices y cuadernos que me dieron no supieron llenar el vacío que la pobre enseñanza de un disque maestro dejaba a cada trazo en un pizarrón financiado por el gobierno en turno. Harto de paliativos para sopesar el dolor de una recortada educación motivaron mi huída. Me pregunto si alguna vez nuestros gobernantes sabrán lo que verdaderamente necesitamos. Claro los lonches y días festivos al por mayor se agradecen, sin embargo terminan por hundirnos mas.

Los camiones de ruta, que también poco han avanzado por más publicidad que se les atasque, son ahora mi escuela y trabajo. Aquí aprendo lo que no pudo el sistema enseñarme. Amontonados a veces, sentados otras tantas se divisa por las sucias ventanas el progreso poco sustentable de esta gran ciudad. Lo mismo es ver cantinas y expendios a pocos metros de iglesias y bibliotecas, como grandes conganles al lado de sectores residenciales. Si el sueldo de nuestros urbanistas estuviera basado en el conocimiento y desarrollo de ciudades seguro quedarían debiendo hasta las chanclas.

Mira, aquí esta otra pared, ya la han pintado, tiene sus letras grandes y muy regordetas. Las frases no podían ser más trilladas y vacías, sin embargo hay quienes todavía se las creen. Es importante creer, tener fe y más en estos tiempos donde las opciones son nulas e irreconocibles. Es más, creo que yo no he tenido oportunidades más que las que me han dado la ruta 2. No hay más.

La ciudad se inunda también de papelitos, panfletotes, espectaculares. La guerra limpia, sucia y percudida ha empezado entre cuatro cabezas que comandan sendas legiones de traga-lonches del gobierno. La verdadera gente preocupada y ocupada por el pueblo ya no existe, solo nos queda sus nombres en librerías y bibliotecas.

He vendido algo de chicles y varias bolsitas de garapiñados. Eso si, los porros, esos lindos porritos fueron los primeros en irse en aquellas manos de neo-funcionarios del arte habitantes de aquel museo que funge como oficinas de gobierno y difusión cultural. Incrédulos aquellos que piensan que su salvación esta en esta gente, quienes son los primeros en entrarle a los vicios.

Hoy han terminado de rayar la pared de enfrente de mi casa. La luz es escasa al llegar a mi lugar de origen. Odio ver a mi madre salir con esa falda tan corta, sin embargo cada quien hace su lucha en este mundo, en esta capital. Es un odio ya acostumbrado.

Pared rayada me recibe, frases confusas que no quiero comprender. Me río al leer “Mas” cuando en realidad tenemos mucho menos….

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