"Yo no se nada de la historia: Pero se que hasta hoy no se ha escrito la historia desde el punto de vista del hombre de la calle, del pueblo, del lector. Y ése será mi punto de vista"
G.K CHESTERTON

domingo, 25 de septiembre de 2011

Una lágrima seca

Se alejó hasta donde nadie conociera su nombre. Se sentó en la banqueta, debajo de un edificio de departamentos, y comenzó a llorar. Él, sin saberlo, en el segundo piso, comenzó a escribir una carta a una mujer con el mismo nombre. La vida es así.
Arrugó la hoja y la lanzó por la ventana.
¿Qué sentido tenía si estaba muerta?
La carta inconclusa cayó a pocos metros de Cristina. Secó sus ojos, la levantó y leyó:
Jamás leerás esta carta, pero no importa: necesitaba escribirte. Pienso en ti y en tu muerte. Te fuiste con lágrimas en los ojos y no puedo soportarlo. Por favor, donde quiera que estés deja de llorar…
Cristina doblo la carta y la guardó en el bolsillo de su pantalón. Volteó a buscar la ventana por donde había sido lanzada y una ráfaga de viento le arranco una lágrima que se secó en el pavimento unos segundos después

Jonathan Minila Alcaraz
Lenguaraz
No27

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