
Si te conozco bien, que te presiento.
Casi puedo oler tu cuello, tu frente, el aroma de tu pelo.
Si te conozco bien que adivino el sabor de tus labios
incluso antes de probarlos;
El sudor de tus manos, el calor de tu vientre,
las diferentes rutas a ese lunar;
el sabor a vainilla que me recuerda lo humano que somos,
lo tarde y pronto que coincidimos
Si te conozco bien que sé que me presientes.
Sé que estoy ahí contigo,
en tu memoria,
que mis palabras y mis letras no dejan de girar en tu inconsciente;
la sensación recordada del filo de mi mirada sangrando lo mejor de tus labios.
Si te conozco bien, que no puedo olvidarte.
Tampoco es que lo intente,
porque querría olvidarte
si me gusta cerrar los ojos y soñarte,
volar y encontrarte.
Si te conozco bien que te presiento,
casi como hoy,
sin dejar de pensarte
Casi puedo oler tu cuello, tu frente, el aroma de tu pelo.
Si te conozco bien que adivino el sabor de tus labios
incluso antes de probarlos;
El sudor de tus manos, el calor de tu vientre,
las diferentes rutas a ese lunar;
el sabor a vainilla que me recuerda lo humano que somos,
lo tarde y pronto que coincidimos
Si te conozco bien que sé que me presientes.
Sé que estoy ahí contigo,
en tu memoria,
que mis palabras y mis letras no dejan de girar en tu inconsciente;
la sensación recordada del filo de mi mirada sangrando lo mejor de tus labios.
Si te conozco bien, que no puedo olvidarte.
Tampoco es que lo intente,
porque querría olvidarte
si me gusta cerrar los ojos y soñarte,
volar y encontrarte.
Si te conozco bien que te presiento,
casi como hoy,
sin dejar de pensarte
Texto: Lino Rdz C/2011
Fotografía: Miguel Angel Rovel/ letras virgenes

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