Déjate caer
como si fuera la primera vez
cuando mis labios y los tuyos
Se fundían en aquel atardecer
Déjate caer;
Tírate, recórreme, sorpréndeme
como el viento de septiembre
siempre después de las seis.
Déjate caer;
Suéltate, desprende el corazón
De la vida y sus dibujos
Y entrégamelo sin cuestión.
Déjate caer
en esta irracionalidad
que nos confunde y nos llena
De pecado, de vida, de humanidad.
Déjate caer
Reposa entre mis brazos,
Quédate ahí, respírame y sin mas
Aprisiónate en mi pecho por una eternidad
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario