Nunca te he escrito nada bello
tal vez porque siento que son esos ojos
tan mios, tan tiernos
propios y tal vez sin merecerlos.
Nunca te he escrito nada bello
y sabes, lo lamento
no por ti, sino por este tonto que
poco ha sabido valorarte.
Nunca pensé en escribirte algo bello
porque sé que nunca lo necesitaste
y hoy vengo ante ti de rodillas
a entregarte esto arriesgándome
Bien lo decía Neruda:
Muere lentamente quien no se arriesga,
hoy más que arriesgarme, solo quiero
atesorarte.
Nunca pensé en escribirte algo bello
y sabes, hoy solo pienso que
Algún día
puedas perdonarme
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario