Perderme sin quererme encontrar, allí nada mas, sin cruzar
palabras, solo miradas y silencio que nos hace recodar lo mucho que pecamos al
amar.
Despertar entre estas sabanas extrañas que cada vez son más
parte de mi piel; esa alfombra, espejos y tu aliento pegado a mí alma son ya parte
de esa perdición que me tiene alejado de dios, perdido en esta dulce realidad.
Despertar, no quiero despertar. Quiero seguir perdido en estas
cuatro paredes testigos únicos de este destilado amor perdido, infinito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario